06 septiembre 2007

No puedo dormir.

Son la 03:02 de la madrugada del jueves, 5 se setiembre de 2007 y no me puedo dormir. "La catedral del mar" a mi izquierda y un ipod que canta por Miguel Poveda duermen a mi lado. He sentido uno de esos momentos en los que sin saber muy bien porque tienes la extrema necesidad de escribir. Llego de una agradable cena con una bellísima persona. De esa gente que cuando pasa por delante de ti , tu olfato te dice que va a estar a tu lado mucho tiempo, y si de alguien me fio en esta vida es de mi olfato. Charla, debate, familia… y todo ello en medio de un día de vértigo. 08.30: primera de 31 llamadas recibidas durante el día. 11:09: Toni Guirao dimiteix com a regidor per ‘motius professionals’. 12:15 presupuesto..... teléfonos que no paran de sonar, gente que corre por algún pasillo, hemos vuelto todos al trabajo.



ROMANCE SONAMBULO
A Gloria Ginery a Fernando de los Ríos

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
*
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
*
Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando
desde los puertos de Cabra.
Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿ No veis la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo.
Ni mi casa es ya mi casa.
Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡Dejadme subir!, dejadme
hasta las altas barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
*
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.
*
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
*
Sobre el rostro del aljibe,
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo a la mo taña

Federico Garcia Lorca
Romancero gitano 1924- 1927





1 Comments:

Blogger COMPADRE said...

COMPADRE YO TENGO SOLUCIONES PARA ESO

8:54 PM  

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